Un total de 1.835 acciones de mejora vinculadas a microcentros rurales fueron registradas en la etapa de Implementación 2025 de los Planes de Mejoramiento Educativo (PME), según un análisis de los datos publicados en enero de 2026 en el portal Datos Abiertos del Mineduc. Estas iniciativas fueron ejecutadas por 823 establecimientos educacionales que participaron en 220 microcentros rurales, cifra que equivale al 83% de los microcentros conformados ese año. Para su desarrollo se estimó una inversión de $1.007 millones, de los cuales un 70% se relaciona con la subvención escolar preferencial (SEP).
La base de datos publicada 👈contiene 126.708 acciones de mejora ejecutadas por 8.163 establecimientos educacionales (EE) de todo el país, correspondientes a la etapa de Implementación de los PME, definida como “la etapa clave en que se juega la mejora educativa”, ya que incluye la ejecución, monitoreo y ajustes de las acciones planificadas, además de la reflexión sobre sus resultados.
Tal como anticiparon las Orientaciones PME 2026, a partir de este año la planificación anual de los microcentros rurales estará incorporada oficialmente dentro de los PME. Esta medida busca facilitar la gestión y financiamiento de estas instancias, fortaleciendo su articulación dentro del ciclo de mejora escolar. Las etapas de dicho proceso están detalladas en las Orientaciones 2026 para microcentros rurales 👈. El hecho de que un 83% de los microcentros del año 2025 hayan reflejado parte de su trabajo en el registro de acciones de mejora en la Plataforma PME es un avance relevante para consolidar esta integración.
Microcentros rurales en los PME: cifras 2025
Durante 2025, 1.595 establecimientos educacionales organizaron 266 microcentros rurales, definidos como “el espacio de trabajo técnico-pedagógico, de carácter presencial, semipresencial o a distancia que realizan los docentes de las escuelas rurales multigrado de un territorio geográfico cercano, destinado al intercambio de experiencias, a la reflexión de sus prácticas docentes, a la participación colaborativa, con el propósito de mejorar sus habilidades para enseñar, lograr los aprendizajes esperados de sus estudiantes y organizar estrategias de enseñanza y aprendizaje que llevan a cabo en sus aulas” (DEX N°1107/2021).
De ese total, 823 establecimientos de casi todas las regiones del país —con excepción de Magallanes—, agrupados en 220 microcentros rurales, registraron en la Plataforma PME acciones relacionadas con esta instancia de trabajo en red. En todos ellos se imparte enseñanza básica , y 55 cuentan, además, con educación parvularia.
En total se implementaron 1.835 acciones de mejora relacionadas con microcentros rurales. De ellas, 1.209 aparecen como completadas, mientras que 415 figuran con un nivel de implementación avanzado. Las referencias a los microcentros —rastreadas por el equipo de Fortalecimiento de la Educación Rural de la División de Educación General (DEG)— pueden encontrarse en los en los nombres, descripciones, o en los objetivos y estrategias a los que tributan dichas acciones.
Los planes institucionales que se vinculan con más frecuencia a estas acciones son el Plan de Gestión de Convivencia Educativa, con 1.153 registros, y el Plan Local de Formación para el Desarrollo Profesional, con 1.012.
En cuanto a apoyos externos, 37 establecimientos registraron acciones implementadas con Asistencias Técnicas Educativas (ATE). Para estas iniciativas se estimó un uso de recursos por $ 346 millones 500 mil.
Análisis de IA sobre contenidos recurrentes
Se solicitó a una inteligencia artificial un reporte de los principales énfasis y recurrencias en los nombres y descripciones de las 1.835 acciones de mejora relacionadas con microcentros rurales, ejecutadas por 823 establecimientos educacionales. Este análisis es preliminar, puede contener errores, y se comparte a modo de referencia inicial para revisiones más exhaustivas:
“El conjunto de acciones muestra como énfasis transversal el trabajo en red de microcentros: reuniones periódicas (mensuales o bimensuales), intercambio de experiencias, reflexión y retroalimentación entre pares para fortalecer las prácticas de aula —especialmente en contexto multigrado—, junto con desarrollo profesional docente mediante talleres, pasantías, capacitaciones y comunidades de aprendizaje; todo ello articulado con gestión técnico‑pedagógica (consejos técnicos, coordinación con DAEM/SLEP/DEPROV) y el uso de datos (DIA, SIMCE, cobertura curricular y criterios del Decreto 67) para orientar decisiones pedagógicas y monitorear el avance, además de la actualización y socialización de instrumentos de gestión (PEI, PME, reglamento interno y planes normativos) y sus seguimientos sistemáticos.
En el foco pedagógico sobresale la reactivación de aprendizajes en Lenguaje y Matemática (plan lector, comprensión lectora, escritura, cálculo y resolución de problemas; concursos/olimpiadas) y la diversificación metodológica (ABP, estrategias activas, observación entre pares), junto con aprendizajes situados mediante salidas pedagógicas y experiencias vivenciales que conectan el currículum con el territorio y el patrimonio (caminatas patrimoniales, visitas a sitios históricos, ferias científicas, celebraciones y juegos tradicionales) para reforzar identidad y pertenencia, frecuentemente con participación de familias y comunidad.
Como condiciones habilitantes, se repiten acciones de soporte y recursos: adquisición y mantención de TIC y materiales, contratación de técnicos y monitores, y fortalecimiento de apoyos a la diversidad (PIE, psicopedagogía, adecuaciones), en paralelo con un marcado foco en convivencia escolar y bienestar socioemocional (autocuidado, salud mental, vida saludable, formación ciudadana, seguridad), además de esfuerzos por fortalecer la asistencia, revinculación y trayectoria; todo ello bajo esquemas de monitoreo, evaluación y mejora continua para asegurar el cumplimiento de metas y sellos institucionales”.
Otros usos del concepto de microcentro
La base de Implementación 2025 registra otras 116 acciones de mejora realizadas por 77 establecimientos que mencionan el concepto de “microcentro” sin haber participado en las instancias formales que autoriza el DEX N°1107/2021 para la educación rural. Su revisión reafirma que los microcentros funcionan como espacios de trabajo local, pero releva, también, que su uso no es exclusivo de la educación rural.
De estas escuelas, 49 son urbanas y registran 65 acciones que sugieren microcentros con una composición diversa. Pueden ser de apoderados, de estudiantes, de docentes, o de una mezcla de los anteriores y de otros actores. No solo articulan redes entre establecimientos, sino que también funcionan como mecanismo de representación y participación al interior de una misma comunidad educativa. Este grupo es muy heterogéneo, abarcando establecimientos con enseñanza parvularia, básica, media —tanto científico‑humanista como técnico-profesional—, especial y de adultos, incluyendo contextos de encierro.
Estos microcentros urbanos abordan un amplio espectro de temas, abarcando iniciativas de participación y formación ciudadana, convivencia y salud mental, acompañamiento a directivos, revisión de proyectos educativos institucionales y formación docente, entre otras materias. Finalmente, también hay casos de estos establecimientos clasificados como urbanos, pero que están vinculados en red a un microcentro rural.