Fortalecimiento de la Educación Rural DEG

Según la Ley 18.956, la División de Educación General (DEG) tiene el mandato legal de focalizar especialmente su labor en sectores geográficos en donde exista menor disponibilidad de apoyos técnico-pedagógicos.  Por definición, éste es el caso prioritario de los establecimientos educacionales rurales, aquellos que se encuentran “a más de 5 kilómetros del límite urbano más cercano, salvo que existan accidentes topográficos importantes u otras circunstancias permanentes derivadas del ejercicio de derechos de terceros que impidan el paso y obliguen a un rodeo superior a esta distancia o que esté ubicado en zonas de características geográficas especiales” (Art. 12 , DFL N°2/1998). 

La DEG impulsa el desarrollo de los distintos niveles y modalidades de enseñanza en estos establecimientos a través de su equipo de Fortalecimiento de la Educación Rural. Su propósito es promover en ellos el mejoramiento permanente del proceso educativo, incrementando su calidad en territorios rurales y contribuyendo al bienestar de sus comunidades, con especial atención a zonas con menor disponibilidad de apoyo técnico-pedagógico, a partir de las dimensiones de Gestión institucional, Gestión pedagógica y Condiciones estructurales. En este marco, debe resguardar el cumplimiento del curriculum nacional, la articulación con el sistema de aseguramiento de la calidad y la pertinencia de sus acciones frente a los desafíos históricos de la educación rural, y en consideración de las características, necesidades e identidades locales en un contexto interconectado y global.

Para ello,  bajo la orientación de la Política Nacional de Educación en Territorios Rurales, este equipo ofrece y coordina orientación y apoyos educativos en los ámbitos de microcentros y redes territoriales, liderazgo, trayectorias educativas, gestión integral de aprendizajes, formación, convivencia, despliegue de la institucionalidad estatal, gestión de internados y provisión de bienes y servicios básicos. Junto con ello, conduce el Programa de Educación Rural, con sus componentes sobre recursos educativos, desarrollo de capacidades e instancias de encuentro entre comunidades educativas rurales.

Actualidad de la educación rural en Chile

El 83% del territorio nacional y el 25, 5% de su población son rurales.

La educación rural no es un nivel ni una modalidad: es una condición inherente a los establecimientos y a los territorios en que estos se emplazan. En Chile tiene una composición muy dinámica. El año 2025 cerró con más de 275 mil estudiantes asistiendo a clases a casi 3.300 escuelas rurales, donde trabajan cerca de 36 mil docentes y 29 mil asistentes de la educación. Aunque el 93% de estos establecimientos imparte educación básica, y un 42% educación parvularia, también existen comunidades educativas rurales en todos los niveles y modalidades, incluyendo educación media científico-humanista y técnico profesional, educación especial,  y educación de personas jóvenes y adultas. En conjunto, la educación rural representa al 28% de las comunidades educativas a nivel nacional y atiende al 8% del total de estudiantes.

A diferencia del contexto nacional —donde el 64% de la matrícula está en colegios particulares subvencionados o pagados—, en zonas rurales el 72% de los y las estudiantes asiste a escuelas públicas, siendo el Estado el principal sostenedor y garante del derecho a la educación en estos territorios.

Un 56% de los establecimientos rurales tiene docentes encargados/as —es decir, que no tienen directores ni equipos directivos—, y un 30% son uni, bi o tri docentes.